Querida ciudad de La Haya, quizás no me conozcas mucho ya que ni he aprendido a hablar tu idioma, ni he montado en ninguna de tus bicicletas, ni he probado tus arenques, pero sí, he vivido aquí desde hace unos diez meses. Para ser más exacto, han pasado 313 días desde que llegué algo perdido a la estación de Holland Spoor, y te tengo que confesar, que lo vivido desde entonces no tiene precio.
Mi padre siempre me decía lo bonito de conocer a gente de todas partes del mundo, y ahora yo puedo coger un mapa y decir que desde Rusia a Canadá, pasando por Grecia y L'hospitalet, conozco a gente, y eso es maravilloso.
Quizás tampoco sepas que un día de Septiembre en tus playas vi por primera vez a la persona que hoy me hace el más feliz del mundo, y seguro que no recuerdas cuando cantaba flamenquito con mi compadre durante el primer semestre.
En tus calles he vivido momentos que para siempre quedarán en mi memoria y gracias a todo lo vivido en esta torre, estos canales y estas calles, hoy me llevo en la maleta de vuelta con un millón de historias y gente que ya forma parte de mi vida.
No me salen más palabras, y mira que me gustaría contarte más cosas, pero bueno ahora toca hacer las maletas y volver a casa donde me espera la familia, la de toda la vida, porque mi otra familia se ha ido poco a poco de aquí.
Muchas gracias por darme la oportunidad de ser parte de tu historia al igual que tu serás para siempre de la mía.
"Complicar una receta es la mejor forma de disfrazar la falta de talento de un cocinero"
sábado, 30 de junio de 2012
jueves, 7 de junio de 2012
entre noche y noche.
Hace unas horas, al llegar a casa y darme una buena ducha, he cenado y mientras lo hacía me he "deleitado" viendo las noticias. Acto seguido, he sufrido una indisposición y me he metido en la cama. Y pensando en esas noticias he buscado por mi ordenador una película con un título muy al uso en los tiempos que corren; Malditos Bastardos.
Que buen título para algunos de los que salen todos los días en la pequeña pantalla hablando de ceros como si con ellos no fuese esta crisis, pero bueno como a mi en cambio no se me da nada bien esto de hacer demagogia os voy a contar algo para que veáis el instinto investigador de este que os escribe.
Tras unos meses, digamos nueve, en Holanda he tenido tiempo para contemplar muchas cosas pero hoy me voy a fijar en dos que yo desconocía por completo. Primero del tema de las gaviotas. No sabía que cuando te asomas a ver las vistas de tu maravillosa casa te podrías encontrar con una gaviota cayendo en picado al suelo con un "picotazo" considerable en la cabeza. A los minutos comprendí, al mismo tiempo que veía agonizando a ese ave que tantas malas pasadas me ha jugado en los recreos del colegio, que aquí no se salvan ni las gaviotas y que la crisis también ha llegado a la fauna, subiendo la prima de riesgo de las gaviotas hasta niveles insospechados.
Y la segundo y más conmovedora trata de vientos. Como buen gaditano, tengo ese miedo en verano a que salte el levanta por dos razones, por el viento que se levanta en la playa que hace que llegues a tu casa con kilo y medio de arena y por el olor de, llámese bajante, llámese cañería que expande por tu querido cuarto de baño, cocina, etc. Pues eso también existe en Holanda! Aquí también salta el levante! y tanto que saltó el jueves pasado y hasta el lunes no se fue. Tela marinera.
Algunos no entenderán esto que escribo, pero bueno la visita por aquí se agradece y mucho. Los que me conoces dicen que soy algo bipolar, y lo corroboro, porque lo mismo no escribo en cuatro meses, que en una semana escribo todos los días.
¿Será esta la definitiva? Mientras tanto, entra por aquí, escribe un poco y sobre todo, olvida por unos minutos la que se nos viene encima. El verdadero rescate que necesita España es el de su educación, porque como persona con estudios que soy, no me dejo engañar por cortinas de humo tipo conflicto con Gibraltar o cambio de nombre para la asignatura de Educación a la Ciudadanía. Porque el cambio de el nombre de esta asignatura si es primordial, pero no que comparezcan los señores de la banca y de las distintas cajas de ahorros en el Congreso.
Y aquí lo dejo que si me caliento lo mismo no paro de escribir hasta pasado mañana, y eso no puede ser porque en unas horas tengo examen de Alemán. Si, ya lo sé, podría haber escogido otro idioma con la que nos están dando desde Alemania, pero allí está el futuro, ¿no?.
Que buen título para algunos de los que salen todos los días en la pequeña pantalla hablando de ceros como si con ellos no fuese esta crisis, pero bueno como a mi en cambio no se me da nada bien esto de hacer demagogia os voy a contar algo para que veáis el instinto investigador de este que os escribe.
Tras unos meses, digamos nueve, en Holanda he tenido tiempo para contemplar muchas cosas pero hoy me voy a fijar en dos que yo desconocía por completo. Primero del tema de las gaviotas. No sabía que cuando te asomas a ver las vistas de tu maravillosa casa te podrías encontrar con una gaviota cayendo en picado al suelo con un "picotazo" considerable en la cabeza. A los minutos comprendí, al mismo tiempo que veía agonizando a ese ave que tantas malas pasadas me ha jugado en los recreos del colegio, que aquí no se salvan ni las gaviotas y que la crisis también ha llegado a la fauna, subiendo la prima de riesgo de las gaviotas hasta niveles insospechados.
Y la segundo y más conmovedora trata de vientos. Como buen gaditano, tengo ese miedo en verano a que salte el levanta por dos razones, por el viento que se levanta en la playa que hace que llegues a tu casa con kilo y medio de arena y por el olor de, llámese bajante, llámese cañería que expande por tu querido cuarto de baño, cocina, etc. Pues eso también existe en Holanda! Aquí también salta el levante! y tanto que saltó el jueves pasado y hasta el lunes no se fue. Tela marinera.
Algunos no entenderán esto que escribo, pero bueno la visita por aquí se agradece y mucho. Los que me conoces dicen que soy algo bipolar, y lo corroboro, porque lo mismo no escribo en cuatro meses, que en una semana escribo todos los días.
¿Será esta la definitiva? Mientras tanto, entra por aquí, escribe un poco y sobre todo, olvida por unos minutos la que se nos viene encima. El verdadero rescate que necesita España es el de su educación, porque como persona con estudios que soy, no me dejo engañar por cortinas de humo tipo conflicto con Gibraltar o cambio de nombre para la asignatura de Educación a la Ciudadanía. Porque el cambio de el nombre de esta asignatura si es primordial, pero no que comparezcan los señores de la banca y de las distintas cajas de ahorros en el Congreso.
Y aquí lo dejo que si me caliento lo mismo no paro de escribir hasta pasado mañana, y eso no puede ser porque en unas horas tengo examen de Alemán. Si, ya lo sé, podría haber escogido otro idioma con la que nos están dando desde Alemania, pero allí está el futuro, ¿no?.
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