Desde que llegaste a mi vida me dejaste mas que claro que este año iba a ser muy duro, con cosas desagradables, pero al mismo tiempo me enseñaste que después de la tormenta siempre viene la calma.
Un primero de Enero totalmente surrealista hacía prever lo que meses mas tarde se materializó en las islas baleares, que hay personas que entran en tu vida para dejarte una enseñanza y luego irse.
Me quedaban aún meses en Madrid en los que descubrí a la verdadera gente que hoy tengo a mi lado, entre ellos a un chaval con "look a lo Paul McCartney". Y entre esos meses que pasé en la capital tuve la suerte de ver la final del COAC en primera fila, cosa que el 2012 no me va a traer, y de llorar al ver como la madrugada del Viernes Santo las puertas de Santa Cruz no se abrían a las 3 am para ver salir la cruz de guía de mi cofradía.
Parecía como si todo lo que estaba ocurriendo era premeditado para que meses mas tarde vinieran sorpresas y más sorpresas. Ahora que me sincero contigo, te digo que el mes de Junio te lo podrías haber ahorrado, y ya que estamos parte de Julio también.
Pero, paradojas de la vida, parece que cada una de las lagrimas que derramé no iban a parar a un pañuelo, sino que iban directamente a regar la felicidad que meses mas tarde iba a llegar a mi vida.
Porque la mañana del 23 de Agosto tome un vuelo hacia la felicidad, en este caso hacia Eindhoven. Allí empezaba mi aventura que se ha convertido en la experiencia mas inolvidable de mi vida.
No estoy aquí para enumerarte todas esas personas que han estado a mi lado, pero estoy seguro que todas ellas lo saben y como dije en Cracovia junto a dieciocho de ellos "después del peor verano de mi vida, habéis conseguido hacerme la persona mas feliz del mundo".
No necesito fotos, tengo mi memoria plagada de momentos increíbles, desde el primer día en la playa, donde conocí a una chica caribeña ( o eso pensaba yo), hasta la semana pasada cuando una chica medio letona medio rusa estuvo en la playa de La Caleta contemplando la belleza de Cádiz junto a mi.
2011, sigo contándote que me has hecho valorar mas a lo verdaderamente importante en la vida que es la salud y la familia, y me has echo ver que le gente que de verdad te quiere te lo demuestra y está dispuesta a regalarte su mejor sonrisa sin recibir nada a cambio.
Mi equipo me regaló la maravillosa experiencia de ganar un campeonato en tierras holandesas con un grupo de amigos que cuando terminan los partidos se reúne para salir de fiesta y echar unas risas.
Se que me quedarán muchas cosas en el tintero, pero así de temperamental soy yo, lo que se me ocurre lo escribo, guste o no, y ya que de crisis y de guerras hablan todos los días a todas horas las televisiones, yo me que quedo con todo lo bueno.
En cinco días vuelvo a La Haya para seguir viviendo esta experiencia, sabiendo que en dos semanas tocará llorar y mucho con las primeras despedidas, yo en especial con una despedida, aunque mas bien sea un hasta pronto. La sonrisa que tengo pintada en mi cara mientras escribo es el reflejo de lo que cada uno de vosotros me ha aportado. Felicidad, felicidad y más felicidad.
Espero que esta noche cuando brindéis por el 2012, lo hagáis sobre todo por el maravilloso año que hemos dejado atrás, tomando decisiones muchas de ellas difíciles pero todas necesarias para poder seguir adelante. Yo, aunque sea con Nestea, así lo haré.