Ante todo recalcar que ni estudio arquitectura, ni ingeniería, y menos aún economía.
Simplemente voy a aprovechar la coyuntura del momento (cinco grados y bajando, calefacción a pleno rendimiento en mi hogar y una estufa recién comprada) para hablar de lo que pasa cuando gente sin preparación alguna (algo así como los políticos) se ponen a desempeñar labores que desconocen.
Ese es el caso de algunos obreros de este nuestro país, que una mañana se levantaron, miraron sus bonitas tierras, hablaron con el concejal de turno, recalificaron sus tierras, y se pusieron a jugar a ser constructores, promotores, ingenieros, etc. Resultado, el "boom inmobiliario", al que le siguió la crisis del ladrillo, y después la crisis "del carajo", en la que estamos inmersos actualmente.
Baso mi idea en el frío que hace en mi casa, en el muro de cartón piedra sobre el que me apoyo mientras escribo con miedo a que se venga abajo, a los aislamientos, al congelador que es mi cocina, a las puertas de "papé de fumá" y a la factura del gas que me va a llegar en los próximos días.
Puedo decir casi con total seguridad que todas y cada unas de las palabras que he escrito son verdad, y quién piense lo contrario y crea que me quejo por gusto, que me traiga al constructor, promotor, o a quien le dé la gana y me diga si llevo o no razón.
Si no sabes donde vivo, tampoco creo que te importe demasiado, porque tú también estarás con cuatro mantas, la calefacción hasta arriba y esperando la factura del gas.
"Complicar una receta es la mejor forma de disfrazar la falta de talento de un cocinero"
domingo, 9 de diciembre de 2012
sábado, 30 de junio de 2012
Tot ziens.
Querida ciudad de La Haya, quizás no me conozcas mucho ya que ni he aprendido a hablar tu idioma, ni he montado en ninguna de tus bicicletas, ni he probado tus arenques, pero sí, he vivido aquí desde hace unos diez meses. Para ser más exacto, han pasado 313 días desde que llegué algo perdido a la estación de Holland Spoor, y te tengo que confesar, que lo vivido desde entonces no tiene precio.
Mi padre siempre me decía lo bonito de conocer a gente de todas partes del mundo, y ahora yo puedo coger un mapa y decir que desde Rusia a Canadá, pasando por Grecia y L'hospitalet, conozco a gente, y eso es maravilloso.
Quizás tampoco sepas que un día de Septiembre en tus playas vi por primera vez a la persona que hoy me hace el más feliz del mundo, y seguro que no recuerdas cuando cantaba flamenquito con mi compadre durante el primer semestre.
En tus calles he vivido momentos que para siempre quedarán en mi memoria y gracias a todo lo vivido en esta torre, estos canales y estas calles, hoy me llevo en la maleta de vuelta con un millón de historias y gente que ya forma parte de mi vida.
No me salen más palabras, y mira que me gustaría contarte más cosas, pero bueno ahora toca hacer las maletas y volver a casa donde me espera la familia, la de toda la vida, porque mi otra familia se ha ido poco a poco de aquí.
Muchas gracias por darme la oportunidad de ser parte de tu historia al igual que tu serás para siempre de la mía.
Mi padre siempre me decía lo bonito de conocer a gente de todas partes del mundo, y ahora yo puedo coger un mapa y decir que desde Rusia a Canadá, pasando por Grecia y L'hospitalet, conozco a gente, y eso es maravilloso.
Quizás tampoco sepas que un día de Septiembre en tus playas vi por primera vez a la persona que hoy me hace el más feliz del mundo, y seguro que no recuerdas cuando cantaba flamenquito con mi compadre durante el primer semestre.
En tus calles he vivido momentos que para siempre quedarán en mi memoria y gracias a todo lo vivido en esta torre, estos canales y estas calles, hoy me llevo en la maleta de vuelta con un millón de historias y gente que ya forma parte de mi vida.
No me salen más palabras, y mira que me gustaría contarte más cosas, pero bueno ahora toca hacer las maletas y volver a casa donde me espera la familia, la de toda la vida, porque mi otra familia se ha ido poco a poco de aquí.
Muchas gracias por darme la oportunidad de ser parte de tu historia al igual que tu serás para siempre de la mía.
jueves, 7 de junio de 2012
entre noche y noche.
Hace unas horas, al llegar a casa y darme una buena ducha, he cenado y mientras lo hacía me he "deleitado" viendo las noticias. Acto seguido, he sufrido una indisposición y me he metido en la cama. Y pensando en esas noticias he buscado por mi ordenador una película con un título muy al uso en los tiempos que corren; Malditos Bastardos.
Que buen título para algunos de los que salen todos los días en la pequeña pantalla hablando de ceros como si con ellos no fuese esta crisis, pero bueno como a mi en cambio no se me da nada bien esto de hacer demagogia os voy a contar algo para que veáis el instinto investigador de este que os escribe.
Tras unos meses, digamos nueve, en Holanda he tenido tiempo para contemplar muchas cosas pero hoy me voy a fijar en dos que yo desconocía por completo. Primero del tema de las gaviotas. No sabía que cuando te asomas a ver las vistas de tu maravillosa casa te podrías encontrar con una gaviota cayendo en picado al suelo con un "picotazo" considerable en la cabeza. A los minutos comprendí, al mismo tiempo que veía agonizando a ese ave que tantas malas pasadas me ha jugado en los recreos del colegio, que aquí no se salvan ni las gaviotas y que la crisis también ha llegado a la fauna, subiendo la prima de riesgo de las gaviotas hasta niveles insospechados.
Y la segundo y más conmovedora trata de vientos. Como buen gaditano, tengo ese miedo en verano a que salte el levanta por dos razones, por el viento que se levanta en la playa que hace que llegues a tu casa con kilo y medio de arena y por el olor de, llámese bajante, llámese cañería que expande por tu querido cuarto de baño, cocina, etc. Pues eso también existe en Holanda! Aquí también salta el levante! y tanto que saltó el jueves pasado y hasta el lunes no se fue. Tela marinera.
Algunos no entenderán esto que escribo, pero bueno la visita por aquí se agradece y mucho. Los que me conoces dicen que soy algo bipolar, y lo corroboro, porque lo mismo no escribo en cuatro meses, que en una semana escribo todos los días.
¿Será esta la definitiva? Mientras tanto, entra por aquí, escribe un poco y sobre todo, olvida por unos minutos la que se nos viene encima. El verdadero rescate que necesita España es el de su educación, porque como persona con estudios que soy, no me dejo engañar por cortinas de humo tipo conflicto con Gibraltar o cambio de nombre para la asignatura de Educación a la Ciudadanía. Porque el cambio de el nombre de esta asignatura si es primordial, pero no que comparezcan los señores de la banca y de las distintas cajas de ahorros en el Congreso.
Y aquí lo dejo que si me caliento lo mismo no paro de escribir hasta pasado mañana, y eso no puede ser porque en unas horas tengo examen de Alemán. Si, ya lo sé, podría haber escogido otro idioma con la que nos están dando desde Alemania, pero allí está el futuro, ¿no?.
Que buen título para algunos de los que salen todos los días en la pequeña pantalla hablando de ceros como si con ellos no fuese esta crisis, pero bueno como a mi en cambio no se me da nada bien esto de hacer demagogia os voy a contar algo para que veáis el instinto investigador de este que os escribe.
Tras unos meses, digamos nueve, en Holanda he tenido tiempo para contemplar muchas cosas pero hoy me voy a fijar en dos que yo desconocía por completo. Primero del tema de las gaviotas. No sabía que cuando te asomas a ver las vistas de tu maravillosa casa te podrías encontrar con una gaviota cayendo en picado al suelo con un "picotazo" considerable en la cabeza. A los minutos comprendí, al mismo tiempo que veía agonizando a ese ave que tantas malas pasadas me ha jugado en los recreos del colegio, que aquí no se salvan ni las gaviotas y que la crisis también ha llegado a la fauna, subiendo la prima de riesgo de las gaviotas hasta niveles insospechados.
Y la segundo y más conmovedora trata de vientos. Como buen gaditano, tengo ese miedo en verano a que salte el levanta por dos razones, por el viento que se levanta en la playa que hace que llegues a tu casa con kilo y medio de arena y por el olor de, llámese bajante, llámese cañería que expande por tu querido cuarto de baño, cocina, etc. Pues eso también existe en Holanda! Aquí también salta el levante! y tanto que saltó el jueves pasado y hasta el lunes no se fue. Tela marinera.
Algunos no entenderán esto que escribo, pero bueno la visita por aquí se agradece y mucho. Los que me conoces dicen que soy algo bipolar, y lo corroboro, porque lo mismo no escribo en cuatro meses, que en una semana escribo todos los días.
¿Será esta la definitiva? Mientras tanto, entra por aquí, escribe un poco y sobre todo, olvida por unos minutos la que se nos viene encima. El verdadero rescate que necesita España es el de su educación, porque como persona con estudios que soy, no me dejo engañar por cortinas de humo tipo conflicto con Gibraltar o cambio de nombre para la asignatura de Educación a la Ciudadanía. Porque el cambio de el nombre de esta asignatura si es primordial, pero no que comparezcan los señores de la banca y de las distintas cajas de ahorros en el Congreso.
Y aquí lo dejo que si me caliento lo mismo no paro de escribir hasta pasado mañana, y eso no puede ser porque en unas horas tengo examen de Alemán. Si, ya lo sé, podría haber escogido otro idioma con la que nos están dando desde Alemania, pero allí está el futuro, ¿no?.
jueves, 9 de febrero de 2012
A tres grados bajo cero...
y con las pulsaciones muy altas me siento a escribir, con los nervios de siempre, y no por mi examen de Alemán, sino porque sin darme cuenta el mes de Enero ha pasado volando, dejando en el camino historias inimaginables y amigos para toda la vida.
Repartidos por España, ya sea en un pueblo "malote" de la Comunidad de Madrid o en la Calle Poeta Paredes de la ciudad Califal, los amigos que se fueron de esta experiencia tienen ya un sitio privilegiado en mi vida. A uno de ellos ya lo conocía de largo, y a otro lo conozco como si fuera de mi familia, porque el día a día te hace conocer a la gente de verdad y te da la oportunidad de quitar del camino a esas personas que desde que las vistes por primera vez comprendiste que estaban solamente para hacerte la vida más dificil.
Espero una pronta visita por tierras neerlandesas, porque ni los "temitas" de flamenco ni la defensa del equipo son iguales sin vosotros dos. Ahora empiezo a comprender lo injusta que es la vida, porque os habéis ido y habéis dejado aquí cada elemento que ni en su casa creo que lo aguantan.
Escribir más es perder el tiempo, porque lo demás ya lo sabeis vosotros dos de sobra. La lista de recuerdos no acabó el día que volvisteis a España, sino que volverá a crecer cada vez que hablemos y nos veamos.
Muchas gracias Fernando y Dani, por todos los momentos que desde el 23 de Agosto me habéis hecho pasar. En Stamkartplein 125 tenéis vuestra casa.
Repartidos por España, ya sea en un pueblo "malote" de la Comunidad de Madrid o en la Calle Poeta Paredes de la ciudad Califal, los amigos que se fueron de esta experiencia tienen ya un sitio privilegiado en mi vida. A uno de ellos ya lo conocía de largo, y a otro lo conozco como si fuera de mi familia, porque el día a día te hace conocer a la gente de verdad y te da la oportunidad de quitar del camino a esas personas que desde que las vistes por primera vez comprendiste que estaban solamente para hacerte la vida más dificil.
Espero una pronta visita por tierras neerlandesas, porque ni los "temitas" de flamenco ni la defensa del equipo son iguales sin vosotros dos. Ahora empiezo a comprender lo injusta que es la vida, porque os habéis ido y habéis dejado aquí cada elemento que ni en su casa creo que lo aguantan.
Escribir más es perder el tiempo, porque lo demás ya lo sabeis vosotros dos de sobra. La lista de recuerdos no acabó el día que volvisteis a España, sino que volverá a crecer cada vez que hablemos y nos veamos.
Muchas gracias Fernando y Dani, por todos los momentos que desde el 23 de Agosto me habéis hecho pasar. En Stamkartplein 125 tenéis vuestra casa.
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